El parto en casa

¿Como trabajamos las comadronas de parto en casa? 

 Asistimos nacimientos de bajo riesgo en casa. Es la parte más visible de nuestro trabajo, aunque hacemos muchas más cosas, como el seguimiento del embarazo y del puerperio, la preparación maternal, estar disponibles y accesibles para cualquier situación que pueda surgir relacionada con la salud y el bienestar de la madre y el bebé.

Las mujeres y familias nos contactan siempre por iniciativa propia, normalmente al principio del embarazo. Hacemos un seguimiento del embarazo con visitas personalizadas; esto permite un buen diálogo, resolver dudas, asesorar a la madre, la pareja / familia, y asegurarnos del bienestar de la madre y el bebé. Es muy importante crear una relación estrecha con la comadrona, o con las comadronas si es un equipo. Las mujeres siempre son las que nos eligen y toman las decisiones.

Cuando llega el nacimiento normalmente nos conocemos bastante y hay confianza. Nosotros, las comadronas, vamos a su casa, en su territorio; así que no somos las que dirigimos lo que ocurre, sino que somos invitadas, a veces simplemente espectadoras, de la maravilla de dar a luz. En el parto normalmente sólo actuamos cuando vemos que se necessita ayuda o nos la piden, y trasladamos a la mujer al hospital si creemos que algo no va bien o si lo quieren las madres, siguiendo un plan que ha sido definido con antelación .

El bebé nace, la madre le acoge en sus brazos y están siempre en contacto piel con piel, el padre o la pareja están siempre a su lado. Es una experiencia mágica: este primer contacto, la mirada del recién nacido, el amor y la felicidad que se respira. Las comadronas nos aseguramos de que todo esté bien: que salga la placenta y la madre se recupere con normalidad, que el bebé y la mamá y esten en buenas condiciones antes de irnos de la casa.

Se hace un seguimiento del puerperio, aunque la frecuencia de las visitas post-parto depende de la forma de trabajar de la comadrona o de cada equipo. Es importante apoyar la lactancia materna y asegurarnos de que la criatura está bien nutrida, en buenas condiciones y que la madre se recupera bien, está sana, y es autónoma cuidando de su hijo. Más o menos se sigue hasta el mes de vida del bebé, aunque a veces la relación que se ha creado hace que nos seguimos viendo más tiempo.

En el caso de que sea necesario un traslado:

Las comadronas trabajamos asistiendo nacimientos en casa con la seguridad que nos da saber que cuando es necesario, podemos trasladar a un hospital y que allí encontraremos profesionales expertos en las intervenciones necesarias, para mejorar la experiencia de la madre y para, en algunos casos, salvar la madre y el bebé.

Puede que la comadrona recomiende a una mujer embarazada que mejor vaya a parir a un centro sanitario en caso de que aparezcan factores de riesgo.

Durante el parto puede que haya un traslado. Aproximadamente, los traslados de parto en casa son alrededor del 15%. Suele ser por cansancio, por no progreso. En muy pocos casos es por una situación de emergencia, un 1- 2%.

Las familias y la comadrona se ponen de acuerdo antes del nacimiento en cómo realizar el traslado en caso necesario y a qué centro sanitario, y cuando se da el caso la comadrona suele llamar por teléfono y explicar la situación para que la madre reciba la mejor atención lo antes posible, sobre todo si es una emergencia.

Disponemos de un formulario de traslado que damos al personal hospitalario para que tengan los datos necesarios sobre la atención que ha recibido la mujer y el bebé antes del ingreso.

Material de las comadronas

Lo que usamos más a menudo a parte de nuestras manos, es el sonicaid, aparato doppler para escuchar el latido del bebé, como el que tienen en el hospital en versión portátil. Algunos son sumergibles y podemos escuchar el latido estando la madre dentro de la bañera. Después está el aparato de la tensión arterial, el fonendoscopio, la cinta de medir la barriga y luego al bebé, y las tiras reactivas para analizar la orina, que utilizamos durante las visitas del embarazo.

 

Las comadronas podemos hacer en casa muchas actuaciones clínicas de la misma manera que se hacen en el hospital, como poner una vía y sueroterapia, medicación inyectable como oxitocina si hay hemorragia postparto, poner anestesia local y suturar (poner puntos) en caso de que haya que reparar un desgarro perineal, reanimar al bebè con ambú, usar sonda de aspiración, sonda urinaria para la madre, etc. Por suerte no hay que  usar estas cosas muy a menudo.

Llevamos también instrumental quirúrgico, pinzas, tijeras, etc, pinzas o cordoncillo para atar el cordón del bebé. Material básico como guantes normales y estériles, gasas estériles, jeringas, agujas, medicación.

No llevamos opiáceos ni ningún tipo de analgésico. Tampoco se puede poner en casa la anestesia epidural.

Algunas comadronas llevan una bombona de oxígeno, pero la investigación científica ha demostrado que no es necesario el oxígeno extra para hacer una reanimación, así que ya está en desuso. Con el ambú neonatal y sondas de aspiración manual es suficiente.

Material de los padres en el parto a casa

En general son cosas que se tienen normalmente en casa, más algunas cosas específicas que pueden variar según las recomendaciones de las profesionales.

Por ejemplo tijeras, linterna, palangana, pajitas, bolsas de basura, toallas, sábanas… todo el mundo lo tiene en casa. En previsión de lo que se pueda ensuciar protectores de colchón y de sofá, empapadores… fácil de obtener. También hay hierbas que utilizamos en el parto y posparto. Hay que tener preparada la bolsa para el hospital con la ropa, ropita y documentación, aunque lo más probable es que no se utilice. Tu comadrona te proporcionará un listado de cosas para estar preparados.