Si te planteas parir en casa, es necesario que tengas en cuenta algunos aspectos. Según la Guía de asistencia al parto en casa elaborada por matronas de ALPACC y publicada en 2018, los criterios para recomendar un parto en casa son:
- Inicio de parto espontáneo entre 37-42 semanas de gestación.
- Presentación cefálica.
- Hemoglobina (Hb) ≥ 10 g/dl
- Índice de masa corporal (IMC) ≤ 30 Kg/m2 al quedarse embarazada.
- Embarazo no múltiple.
- Historia clínica sin complicaciones relevantes.
- Historia obstétrica sin complicaciones.
- Sin signos ni síntomas relevantes relacionados con complicaciones del embarazo, como por ejemplo preeclampsia, crecimiento intrauterino retardado (CIR) confirmado, colestasis…
(Weavers, 2016; NICE, 2014; Birthplace, 2011).
Es conveniente que la mujer contacte con la comadrona al menos a la semana 26-28 de gestación para tener tiempo de conocer la historia clínica, resolver dudas, abordar miedos y/o inquietudes y establecer un vínculo entre ambas partes, para que el acompañamiento al parto en casa sea seguro y satisfactorio para la familia.
No se aconseja un parto domiciliario cuando aparecen problemas de salud en la madre o existen enfermedades de base, aunque estas siempre deben ser valoradas de forma individualizada. En todo caso, si es el deseo de la mujer y la matrona/equipo de matronas se siente capacitada para atenderla, se tomará la decisión más adecuada siempre que la mujer/familia haya sido previamente informada sobre los riesgos y beneficios que puede comportar la decisión del parto en casa.
